Comunidad de Cuidados. Artículo publicado en la revista Iglesia Viva.

Comunidad de Cuidados. Artículo publicado en la revista Iglesia Viva.

4 de febrero 2022

Anna Eva Jarabo contactó con la comunidad del monasterio y nos solicitó que participáramos en el próximo número de la revista Iglesia Viva. Se iba a tratar el tema del Cuidado y la Solidaridad desde diversos puntos de vista y le parecía muy interesante que contáramos nuestra experiencia y nuestra visión de este complejo y amplio tema desde el monasterio de canonesas de Zaragoza, en el apartado de la revista “Signos de los Tiempos”.

Anna Eva Jarabo Fidalgo y Sebastián Mora Rosado, del Consejo de Dirección de Iglesia Viva en Barcelona y Madrid respectivamente, nos introducen en el tema:

En los últimos años los cuidados se han constituido en una categoría central del pensamiento filosófico, sociológico, económico y político. Los cuidados han sido considerados históricamente como una actividad residual, oculta y perteneciente a la vida privada.  La praxis de los cuidados ha sido constantemente invisibilizada al estar mantenida especialmente por mujeres.

Mensaje en la ventana: No tengas miedo, todo irá bien

Los cuidados no solo pertenecen al ámbito de la vida privada, del hogar, sino que son una categoría económica y política de primer orden. El problema ecológico, las desigualdades sociales, la indiferencia por el sufrimiento de las personas vulnerables, el recrudecimiento de las políticas autoritarias, el declive de las democracias, la incapacidad de reconocer las diferencias y convivir con ellas son síntomas de un mundo “des-cuidado”.

Los cuidados son una actividad humana primaria, son un modelo de organización de los servicios de proximidad, son una categoría ética que pretende acoger la universalidad y la particularidad, son una propuesta de vida alternativa y un marco para desarrollar una economía diferente, etc. Esta diversidad de aproximaciones es una de las riquezas manifiestas de los cuidados.

En el número que presentamos, con estudios y aportaciones desde perspectivas muy diversas, de manera reiterada aparece la dimensión comunitaria de los cuidados como un factor central y esencial. Los cuidados tienen relación con las actitudes y acciones personales, es algo evidente, pero no es posible desarrollarlos de manera íntegra sin constituirnos en una verdadera comunidad de cuidados. El cuidado de los otros, el cuidado de sí mismo y el cuidado de la Casa Común no son posibles sin una profunda transformación sistémica. Desde la espiritualidad a los servicios de proximidad, desde la educación a los centros institucionalizados, la revolución de los cuidados clama por una metamorfosis global. Por ello, el número que presentamos se titula “Comunidad de cuidados” para tratar de comprender esta dimensión en profundidad y estimular el compromiso con una sociedad que se tome en serio la vida y su sostenimiento.

El huerto, proyecto social.

Sugestivo Signo de los tiempos el del Monasterio de las Canonesas del Santo Sepulcro de Zaragoza. Una comunidad híbrida formada por un pequeño grupo de religiosas y laicos-laicas que comparten fraternalmente su camino espiritual y su proyecto de vida; cuidándose unos a otros y preocupándose por lo que sucede a su alrededor. La Comunidad ha hecho del Monasterio del siglo XIV, un espacio de silencio, de contemplación, de encuentro en el casco antiguo de la ciudad. A través del arte, de la música, de la liturgia, de la oración contemplativa, del diálogo interreligioso se abren, denuncian y se comprometen con firmeza en el vecindario.

Extractos de la Presentación del Número 288 de la Revista Iglesia Viva por Anna Eva Jarabo y Sebastián Mora.
Concierto de cuerda en el claustro para usuarios de Cáritas.

 

El artículo con el que ha colaborado el monasterio de canonesas ha sido elaborado por toda la comunidad. Cada miembro ha realizado un apartado.

Parte de la comunidad del monasterio.

A continuación, los títulos de cada apartado del artículo y alguna frase destacada dentro del mismo:

El cuidado y la solidaridad en nuestras raíces y en nuestra historia.

“En 1300, Marquesa Gil de Rada, entrega su persona y sus bienes para crear una comunidad. La Regla de San Agustín las lleva a vivir en unión y a su vez a velar por los más cercanos.”

El claustro, espacio de interioridad.

El cuidado y la solidaridad en la Asociación.

“Nuestra comunidad de canonesas y laicos de Zaragoza forma parte de la Asociación de Canonesas del Santo Sepulcro.

Las comunidades mantenemos el contacto compartiendo la diversidad de culturas y situaciones políticas en nuestros países. Intentamos vivir abiertas al mundo que nos rodea trasmitiendo el cuidado que vivimos internamente entre nosotras.”

Canonesas de distintos países en Bélgica.

El cuidado y la solidaridad en nuestra casa.

“El monasterio acoge diferentes modos de oración personal y comunitaria.

Hay espacio para que el Espíritu pueda realizar su labor.

El Monasterio es un lugar de acogida. Es un espacio de oración, reflexión y silencio que intenta favorecer el encuentro consigo mismo, con Dios y con el prójimo.”

Encuentro de silencio y meditación en el jardín.

El cuidado y la solidaridad en nuestro barrio y en la ciudad.

“El monasterio ha decidido estar presente en la vida del barrio y de la ciudad, sobre todo, desde su identidad como lugar de espiritualidad abierto a la participación de todas las personas con independencia de sus creencias.

Liturgia creativa y participativa.

Queremos que el monasterio sea lugar donde cada persona pueda ser ella misma, un espacio donde poder “Ser” y dejar “Ser”. Siempre inspirados por el amor, que es la energía universal que hace que todo sea, fluya y se mueva.”

Visitas culturales al monasterio.

El cuidado y la solidaridad en el mundo.

“Descubrir que somos amados por Dios con esa diferencia creada por Él mismo nos debe llevar inevitablemente no sólo a aceptar lo distinto, sino incluso a desearlo, a valorarlo. Palabras clave en nuestra andadura en el camino del ecumenismo son respeto, comprensión, esperanza…

Nos emociona orar juntos, en armonía, con un profundo respeto y cariño hacia nuestros hermanos.”

Oración abierta y contemplativa en el claustro.

Conclusión.

En este artículo hemos intentado plasmar nuestra vivencia personal y comunitaria del cuidado y la solidaridad. ¡Seguimos en camino!

Puedes leer el artículo completo y acceder a todo el contenido de la revista a través de este enlace: https://iviva.org/archivo/?num=288.

El enlace a la revista Iglesia Viva: https://iviva.org/

 

 

 

 

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