Oración Cuaresmal en Monasterios de España

27 de Marzo 2025
Nos unimos como comunidad orante a la iniciativa de la Fundación DeClausura que organizó la segunda Oración Cuaresmal en monasterios, conventos. y abadías de todas las diócesis españolas.
En el Monasterio de Canonesas nos unimos a esta iniciativa de oración contemplativa por segundo año consecutivo.

Comenzamos leyendo unos párrafos del mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2025:
hagamos este viaje juntos. La vocación de la Iglesia es caminar juntos, ser sinodales [2]. Los cristianos están llamados a hacer camino juntos, nunca como viajeros solitarios. El Espíritu Santo nos impulsa a salir de nosotros mismos para ir hacia Dios y hacia los hermanos, y nunca a encerrarnos en nosotros mismos [3]. Caminar juntos significa ser artesanos de unidad, partiendo de la dignidad común de hijos de Dios (cf. Ga 3,26-28); significa caminar codo a codo, sin pisotear o dominar al otro, sin albergar envidia o hipocresía, sin dejar que nadie se quede atrás o se sienta excluido. Vamos en la misma dirección, hacia la misma meta, escuchándonos los unos a los otros con amor y paciencia.
Y continuamos con la oración de vísperas.
V/.- Dios mío, ven en mi auxilio.
R/.- Señor date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
SALMOS Y CÁNTICO
131.I -Que tus fieles, señor, te vitoreen al entrar en tu morada.
131.II -El Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella.
Cántico Ap. 11 – El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos le servirán.
LECTURA, Hechos 4, 32-35
REFLEXIÓN por zuster Hanna, priora general de la Asociación de Canonesas del Santo Sepulcro.
MAGNIFICAT
PRECES
PADRE NUESTRO
ORACIÓN FINAL. Oración del jubileo de la Esperanza
Padre que estás en el cielo,
la fe que nos has donado en
tu Hijo Jesucristo, nuestro hermano,
y la llama de caridad
infundida en nuestros corazones por el Espíritu Santo,
despierten en nosotros la bienaventurada esperanza
en la venida de tu Reino.Tu gracia nos transforme
en dedicados cultivadores de las semillas del Evangelio
que fermenten la humanidad y el cosmos,
en espera confiada
de los cielos nuevos y de la tierra nueva,
cuando vencidas las fuerzas del mal,
se manifestará para siempre tu gloria.La gracia del Jubileo
reavive en nosotros, Peregrinos de Esperanza,
el anhelo de los bienes celestiales
y derrame en el mundo entero
la alegría y la paz
de nuestro Redentor.A ti, Dios bendito eternamente,
sea la alabanza y la gloria por los siglos.Amén.




