III Jornada de Ecofeminismo y Espiritualidad

3 de octubre 2026
Nuestra comunidad de canonesas pertenece al Grupo de Espiritualidad de la Delegación de Ecología Integral de la Archidiócesis de Zaragoza. El sábado 3 de octubre celebramos la III Jornada “Ecofeminismo y Espirtualidad”. La organizaba el Grupo de Mujeres y Teología, y la Delegación de Ecología integral.
Esta vez la Jornada transcurrió de la mano de Antonina Wozna, de la Asociación de Teólogas Españolas. Antonina es doctora en Teología y en Artes y Humanidades y actualmente reside en Austria donde es profesora de Teología Fundamental en la Universidad de Graz.
Comenzamos a las diez de la mañana en la Casa de la Iglesia con una danza inspirada en el agua, ya que “Agua Viva” es el lema de este 2026 para el Tiempo de la Creación. Esta primera parte de la jornada se organizó para que, en dos intervenciones separadas por un descanso a media mañana, Antonina nos presentara sus aportaciones al tema desarrollando la relación entre el ecofeminismo, la ética y la espiritualidad.
Tras una presentación general en la primera parte, en la segunda pudimos conocer unas propuestas muy novedosas para nosotras, centradas en un enfoque biofílico frente al ecológico (dominante) que se sustenta en unos patrones antropocéntricos, androcéntricos y patriarcales y que es dualista y esencialista.
El punto de partida de las preguntas en ambos es diferente: la ecología se interroga sobre cómo preservar las especies (la especie humana en particular), mientras la biofilia se pregunta sobre qué vida se quiere sostener y salvar, sobre qué se entiende por “vida” y quién cuida la vida desde una perspectiva relacional.
La mañana terminó con el acercamiento que hizo Antonina a la mística sanjuanista a partir el canto “Que bien sé yo la fonte que mana y corre, aunque es de noche”
A mediodía nos trasladamos al monasterio de las Canonesas del Santo Sepulcro donde compartimos la comida en el jardín, un auténtico oasis de paz.
El café tertulia, con el que se inició propiamente el bloque de la tarde, fue otro momento de profundización en la espiritualidad ecofeminista con una dinámica en la que en papelitos con forma de gotas planteamos las preguntas, observaciones y matizaciones que habían quedado pendientes en la mañana y que Antonina fue recogiendo haciendo una síntesis que permitió enlazar las dos partes de la jornada.
La tarde terminó con una dinámica en el claustro del monasterio, centrada en el lema “Agua viva”: en un primer momento la construcción colectiva de un pozo sirvió de motivo para reflexionar sobre el agua como elemento necesario para la vida tanto material como espiritual.
Fue un momento de gran carga simbólica donde rememoramos y recreamos el encuentro de Jesús y la Samaritana; a continuación la dinámica terminó en la pila bautismal situada en el propio claustro donde vertimos el agua viva con que la Samaritana había llenado los cuencos que cada una llevábamos.
La celebración culminó en la iglesia, a la entrada repartimos un marcapáginas, recuerdo de la jornada, con unas oraciones y el canto Laudato Sí que cerraron la jornada.







