
Nos explican en la información de la Jornada: En un momento de la historia en el que hay tanta división, tanta sed de venganza, tanta confrontación, el Papa, con san Agustín, pone la mirada en la unidad, ¡y no en cualquiera!: en la unidad que nos da Cristo. Podríamos parafrasear el dicho del Señor: “La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo” (Jn 14,27). La paz, la unidad que nos da el Señor no es la de este mundo, en el que el egoísmo, la soberbia, la avaricia y la ira están queriendo siempre imponer su criterio; es la paz, es la unidad, es la fraternidad que da el amor de Dios.
También oramos por los misioneros y misioneras diocesanos encomendados a nuestra comunidad.