Reflexión de Adviento del Departamento de Ecología Integral, Conferencia Episcopal Española:
A menudo, caminamos por la vida con una sutil inquietud, intentando llenar los vacíos del alma con objetos materiales, como quien intenta saciar su sed con agua de mar. Nos hemos dejado envolver por una niebla dorada que nos sugiere que la plenitud se encuentra en la acumulación, en el tener siempre algo nuevo. Sin embargo, esta búsqueda incesante a menudo nos deja con las manos llenas pero el corazón distraído (cf. Laudato si’, 223).