Terminamos el Tiempo de la Creación con esta bendición:
Que Dios nuestro Padre, que hizo brotar agua de la roca, nos sostenga en el desierto. Amén. + Que Cristo nuestro Señor, que es el Agua Viva, nos renueve para la labor de la restauración. Amén.+
Que el Espíritu Santo nos lleve en las corrientes de la gracia hasta que la justicia fluya como las aguas y la rectitud como un arroyo que nunca se seca. Amén.