El lema AGUA VIVA del tiempo de la creación nos evoca el agua de nuestro Bautismo. En la Eucaristía de hoy hemos bendecido el agua para el rito del asperges con esta oración:
Por tu voluntad creaste todas las cosas de la nada. Con tu amor y tu bondad sostienes la creación.
Toda la creación te alaba, a Ti, que te revelaste en solidaridad con la materia. Tú, Dios, apareciste en la Tierra y moraste entre nosotros. Por eso, Creador que amas a toda la creación, quédate con nosotros también ahora, por medio de tu Espíritu Santo, y santifica esta agua.