
En cada parroquia de las Diócesis de Aragón se orará por el eterno descanso de todos los fallecidos por la COVID-19 y el consuelo y esperanza de sus familiares. Se dará gracias por todo el trabajo realizado por tantas personas durante el tiempo de la pandemia. Oraremos también por las residencias de ancianos. Pediremos solidaridad ante esta crisis sanitaria y económica.