Reflexión de Adviento del Departamento de Ecología Integral, Conferencia Episcopal Española:
El respeto a los derechos humanos fundamentales comienza en la serenidad de nuestras propias decisiones cotidianas, evitando que nuestro bienestar se construya sobre la fragilidad de los más vulnerables o el agotamiento de los bienes de nuestra casa común. Como bien señala la tradición de la Iglesia, el ayuno y la renuncia a lo superfluo no son fines en sí mismos, sino medios para que
nuestro corazón se ensanche y quepa el mismo Dios.