
Cada año, del 1 de septiembre al 4 de Octubre, la familia cristiana se une en el Tiempo de la Creación. Reconocemos a la Creación como el acto divino continuo.
Oramos, Señor, por aquellos lugares donde los plásticos, las toxinas y los vertidos de petróleo ennegrecen los arroyos y los humedales. + Oramos, Señor, por aquellas comunidades cuyas aguas de pesca están contaminadas y cuyos niños beben de arroyos contaminados. + Oramos, Señor, por todos los ríos represados sin el consentimiento de los que allí viven; por los agricultores cuyas tierras se secan.