
¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbusto. Marcos, 4. Sigamos haciendo pequeños gestos de amor y solidaridad en nuestro entorno, construyendo Reino.