
Señor Dios nuestro, amante de la vida: Somos pequeños ante ti, somos conscientes de que somos pecadores. Te bendecimos porque viste con agrado que Jesús nos trajera su alegría y su perdón.
Que él se haga muy cercano a nosotros, igual que a Zaqueo, de forma que transforme nuestras actitudes y nuestras vidas. Que nos disponga a compartir con nuestros hermanos tu misericordia, tu perdón y tu amor. Te lo pedimos en el nombre de Jesús, el Señor.