
Del mensaje del Papa Francisco para esta Jornada: Tender la mano es un signo: un signo que recuerda inmediatamente la proximidad, la solidaridad, el amor. En estos meses, en los que el mundo entero ha estado como abrumado por un virus que ha traído dolor y muerte, desaliento y desconcierto, ¡cuántas manos tendidas hemos podido ver! La mano tendida del médico, de la enfermera y del enfermero, del farmacéutico, del voluntario, de los que trabajan para proporcionar servicios esenciales y seguridad. Todas estas manos han desafiado el contagio y el miedo para dar apoyo y consuelo. Oraremos en esta Eucaristía por todos los que actualmente tienden la mano a los demás ofreciendo solidaridad a los más vulnerables.