
En esta fiesta, que nos recuerda nuestra infancia, oraremos juntos para ser un don, un regalo, una bendición para nuestros familiares y amigos: Que tu luz brille sobre la humanidad, y que nuestra esperanza y alegría reflejen esta luz, para que todos nosotros mostremos tu bondad y tu paz y todos las puedan ver y acoger. Te lo pedimos por medio de quien es para nosotros la luz de nuestras vidas, Jesucristo nuestro Señor. Amén.