
Dice el Papa Francisco: Podemos decir que nos ha sorprendido una tormenta inesperada y furiosa. Nos hemos dado cuenta de que estamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente… Oraremos para tener fuerza y esperanza en la misión de ayudarnos unos a otros en esta situación actual de crisis mundial.