
XXX Domingo del Tiempo ordinario. Hoy volverá Jesús a proponernos la norma esencial que debe orientar nuestra vida: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.