
Nos unimos a la reflexión y oración en esta Jornada Mundial. Padre, te rogamos bendigas cada gesto de acogida y de asistencia que sitúa nuevamente a quien está en el exilio en el nosotros de la comunidad y de la Iglesia, para que nuestra tierra pueda ser, tal y como Tú la creaste, la casa común de todos los hermanos y hermanas. Amén.