¡Mirad los pájaros del cielo!

Navidad 2024- 2025
La pasada Navidad elegimos un lema que nos ayudara a vivir el tiempo navideño que surge del evangelio de Mateo cuando Jesús nos invita a mirar, a contemplar, a vivir con confianza, a sentirnos protegidos:
Mirad los pájaros del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellos? (Mateo 6,26)
Las personas que han participado en las celebraciones podían traer una pajarita de papel con su nombre, el de las personas de su familia o amigos. La colocaban en un árbol de madera junto al altar en la iglesia de san Nicolás. Así cada persona simbolizaba su confianza ante la vida. También la protección de Dios pues como señala una cita del evangelio de Mateo Jesús quiere protegernos como la gallina a sus polluelos. Y se lamenta de que no nos dejemos amar por él:
¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus polluelos bajo sus alas! Pero no habéis querido. (Mateo 23,37)
En el salmo 83 se nos compara a cada uno de nosotros con las golondrinas que hacían sus nidos en los aleros del Templo de Jerusalén. Nosotros somos también dichosos como las golondrinas cuando hacemos de la casa del Señor nuestra casa:
Hasta el gorrión ha encontrado una casa; la golondrina, un nido donde colocar sus polluelos: tus altares, Señor de los ejércitos, Rey mío y Dios mío. Dichosos los que viven en tu casa alabándote siempre. Dichosos los que encuentran en ti su fuerza al preparar su peregrinación.
En el libro del Deuteronomio se alude al paso del pueblo por el desierto al huir de Egipto. Dios se compara con un águila que a nosotros, sus polluelos, nos invita a alzar el vuelo y salir de nuestras esclavitudes, tristezas, miedos y parálisis hacia la libertad y la felicidad con esperanza:
Como un águila que revolotea sobre el nido y anima a sus polluelos a emprender El vuelo, así el Señor extendió sus alas, lo tomó y lo llevó sobre sus plumas. (Deuteronomio 32,11)
En otro versículo del profeta Isaías se nos llama a la confianza y a la esperanza. También se nos compara con águilas llenas de fortaleza:
Aquellos que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas, levantarán alas como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán. (Isaías 40,31)





