
Cada 19 de enero celebramos la fiesta que denominamos la “Vida común”. Una reforma de la vida en el monasterio que narra nuestro diario comunitario, el libro de “Gestis” en el año 1880. De nuevo celebraremos el gozo de la vida común donde vivimos lo que se lee en la segunda lectura de la eucaristía de este domingo: “Hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común”.