
Oramos juntos: Señor, Jesús: Tú nos pides que seamos tu cuerpo para la vida del mundo. Aliméntanos aquí y ahora con tu palabra de vida, danos tu cuerpo como comida para que logremos ser más semejantes a ti y aprendamos de ti a vivir no ya solo para nosotros mismos sino para Dios y para los hermanos. Amén.