Misión

La experiencia del Resucitado nos lanza a proclamarlo vivo:

Lámpara es su palabra para nuestros pasos

y luz en nuestro sendero

 (Salmo 119, 105)

Por eso el mensaje se hace acogida, palabra, celebración, fiesta y trasciende nuestro ámbito comunitario.

Diariamente en la oración de la tarde, vísperas se concreta este anuncio.

A lo largo del año preparamos distintos encuentros siempre intentando que surja la experiencia espiritual personal y pueda ser compartida y comprometida.

 

El corazón de nuestra misión es siempre el misterio pascual y la vinculación con Tierra Santa.