María Magdalena

 

El hecho de que aparezca como testigo en los evangelios sinópticos y como “la” testigo en el evangelio de Juan, no deja de ser un dato destacado por todos, pero sólo a nivel de experiencia personal, no resaltando tanto que fue ella quien introdujo la certeza de que mediante la victoria de Cristo sobre la muerte, la Vida Eterna era accesible a todo creyente.

 

Mª Magdalena no estaba sola en su seguimiento de Jesús. Formaba parte de un grupo de mujeres y de varones que acompañaban a Jesús. Es curioso como el arte ha ido aislando progresivamente a Mª Magdalena, olvidándose de la narración evangélica y de sus compañeras. Resulta inquietante este interés por aislarla. Es como intentar romper relaciones afectivas entre mujeres que nosotras comprobamos, surgen en la vida con fuerza y muy naturalmente.

 

En ese ir en grupo, Mª Magdalena nos muestra una faceta de mujer: compartir la vida con otras mujeres, apoyarse en otras mujeres.

 

Será esa primera comunidad la que ensalce su fidelidad y amor a Jesús. Se la llega a llamar “la compañera de Jesús”, “apóstol de los apóstoles”, “bienaventurada de bellas palabras”.

 

Mª Magdalena al reconocer la voz de Jesús tras la Resurrección, como mujer que es, reacciona como tal: la mujer tiene necesidad de tocar, de besar, de abrazar, de acariciar bien para cuidar, bien para amar y Jesús no rechaza su femenina manera de mostrar la alegría y el amor; no intenta evitarla como mujer: le manifiesta que el amor debe abrirse al infinito, y que ese deseo, natural y humano, de no terminar el abrazo, de poseer y ser poseídas, se realizará plenamente en nuestra resurrección.

 

Una constante en su vida, desde que conoce a Jesús es no separarse de Él ni de la comunidad que lo acompaña. Con Jesús, fiel hasta el final; con la comunidad, fiel desde el principio. Mª Magdalena cuida a Jesús; Mª Magdalena cuida a la comunidad.

 

Así han visto a María Magadalena algunos de los grandes pintores...

 

Giovanni Bellini Edward Burne Jones Segna Di Buonaventura Michelangelo Merisi da Caravaggio Antonio Allegri da Correggio Georges de La Tour Georges de La Tour Donatello (Donato di Niccolò di Betto Bardi) El Greco (Doménikos Theotokópulos) Guercino (Giovan Francesco Barbieri)  Bartolomé Esteban Murillo Rembrandt  Icono bizantino  Tiziano Vecellio