Carisma canonical

Nuestro carisma está compuesto por tres elementos esenciales: vida comunitaria, liturgia y misión.

 

Vida comunitaria: La vida común es el centro de nuestra vida. La fe en la Resurrección la vivimos en una comunidad agustiniana donde queremos conseguir la unidad en la diversidad, lo cual puede ser un enriquecimiento cuando permitimos que cada una sea ella misma y de esta manera, asumiendo nuestra pluralidad llegamos a ser un solo corazón y una sola alma dirigidos hacia Dios.

Nuestra comunidad compuesta por canonesas se esta abriendo a una vinculación con laic@s con quienes compartimos el camino vital en distintos grados y formas de compromiso según las comunidades.

 

Liturgia y oración: Nuestra oración litúrgica está constantemente orientada hacia Dios y hacia el mundo. En el centro de nuestra fe y de nuestra espiritualidad se encuentra la Eucaristía como celebración pascual, anunciamos su muerte y proclamamos que está Resucitado.

La creatividad, la participación y la apertura a nuevas formas litúrgicas es algo que mantenemos vivo en nuestra oración tanto personal como comunitaria.

La Semana Santa la celebramos con gran intensidad especialmente el día de Pascua. 

 

Servicio y misión: En nuestra sociedad entramos en contacto con
personas de variadas nacionalidades y culturas, entre las que hay cristianos de otras confesiones, de otras creencias religiosas, así como no creyentes. Nos acercamos a ellas con profundo respeto queriendo conocer su experiencia y compartiendo la nuestra. Con nuestra cercanía y servicio queremos ayudar a desarrollar la dignidad de la persona y los derechos que tiene. Nuestro apostolado se adapta por tanto a las Menorá.circunstancias históricas de cada país donde está inserta la vida de la comunidad: hospederías, grupos de oración y reflexión, celebraciones litúrgicas creativas, diálogo interreligioso, formación teológica y espiritual, justicia y paz, ecología…